
Inundación de «seeds»: por qué PhishDestroy desactiva abiertamente los sitios web de phishing activos
Inundamos los formularios de phishing activos con frases de inicialización falsas. Oculta las solicitudes de las víctimas reales bajo miles de señuelos, contamina la base de datos de credenciales del atacante y obliga al operador a dedicar horas a filtrar datos inservibles —a menudo, hasta el punto de que acaba abandonando la campaña—. Este artículo explica por qué funciona, cómo lo hacemos de forma responsable y por qué no es ilegal: no hay acceso no autorizado (el formulario es público y solicita explícitamente que se introduzcan datos), no se producen daños a sistemas legítimos (el sitio web no tiene usuarios legítimos) y no se incumple la CFAA ni la Ley de Uso Indebido de Ordenadores (introducir datos engañosos en un formulario público de forma voluntaria no constituye piratería informática). En el artículo se detallan la metodología completa, el análisis jurídico y los resultados reales de las retiradas.















